Bilbao, otra vez será

Alejandro Sánchez

Hoy era el día. Hoy daba comienzo la Aste Nagusia bilbaína. Los tendidos azules y la arena oscura serían los protagonistas a lo largo de toda la semana. Nos quedarán los momentos vividos en el albero, los recuerdos en el tendido junto al compañero, o al visitante que se desplaza desde otro punto de la península a acompañarnos en esta historia de valientes donde el toro es y debe ser el protagonista.

El final de agosto es sinónimo de trapío. Bilbao es sinónimo de trapío. Algo que, de verdad, hasta los propios del lugar desconocen. El respeto que infunde este animal cuando sale a la arena es lo que más llama la atención. La épica, la machada, el enfrentamiento… Todo se conjura en torno al coso bilbaíno. De recuerdos de los últimos años que, sin ser abonado, he acudido la mayoría de las tardes a la plaza. Del último año, la lucha, la garra, la entrega de Emilio de Justo bajo la lluvia frente a un Victorino complicado. Jugándose la vida, como se dio a conocer en Francia, frente a los cárdenos en una tarde gris plomiza como el pelaje de los toros. ‘Ruiseñor’, santo y seña del toro encastado, en un baile histórico con José María Manzanares. O Paco Ureña, torero de raza, saliendo a hombros en la tarde de Jandilla.

Mientras pasen cosas en el ruedo, para bien, será un motivo para acudir a las plazas

En los últimos años es posible que haya abundado en la arena el toro manso, el descastado que quita afición a acudir tarde tras tarde al tendido azul. El año pasado volvió. Mientras pasen cosas en el ruedo, para bien, será un motivo para acudir a las plazas. Nos acordamos de Juan Leal y los Miura. Un torero de valor, que resultó herido al entrar a matar. ¡Por qué así hay que matar los toros, como él lo hizo! Roca Rey, un ídolo de masas, levantando una mala tarde. Lo mismo que hizo un José Garrido en un mano a mano improvisado que se quedó en una encerrona tras una lesión de López Simón. Tardes en las que los toros han sido protagonistas, como en 2018, los Torrestrellas.

Una feria que, al igual que todas, el toro, que debería ser principal protagonista, ha ido decayendo en cuanto a juego, pero el trapío y la presencia siguen siendo el mismo. Se echan de menos tardes de Baltasar Ibán en esta plaza, Dolores Aguirre, La Quinta,… La variedad que tanto reclama la afición. Y estoy seguro que volveremos a Vista Alegre. Y volveremos a sentir lo mismo que ha hecho que recuerde estos bellos momentos que a lo largo de esta semana me vendrán a la mente. Bilbao, otra vez será.

Imagen: Alejandro Sánchez

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