Cuarto festejo de temporada, y segunda corrida de toros. Tras la resaca del Domingo de Ramos, con 20.000 almas presenciando la encerrona de Emilio de Justo que se saldó con el sobresaliente lidiando cinco de los toros. Con un cuarto de plaza, se lidian toros de El Montecillo, que regresaba tras cinco años sin pisar la plaza. La última vez fue en una novillada. La terna, compuesta por Curro Díaz, Sergio Serrano, que regresaba tras la oreja en el festejo del 26 de junio de la temporada anterior, y Tomás Campos.
Tarde muy desapercibida para todos los protagonistas de la misma. Desde el escaso juego de los toros de la divisa toledana, que estrenaba propietarios tras la compra hace unas semanas, hasta la de los toreros, que por actitud, parecían tener la mente en cualquier otro lado. Así no se puede salir a torear en Madrid. Curro Díaz se topó en el cuarto con el mejor del encierro, que le permitió expresar su corte artístico con trazos muy sentidos en la muleta. Se emborronó todo con el espadazo bajo que le metió, cayendo el toro ipso facto. El público de Madrid, lejos de saber estar, quiso premiar la labor de Curro Díaz con una oreja. Hubo petición, pero así no se pueden matar los toros, y menos, uno de triunfo. La oreja la tenía prácticamente en la mano. No pareció haber petición mayoritaria, y con criterio, el presidente aguantó. Con el primero de la tarde, poco destacable con una faena llena de enganchones que deslucieron.
Por actitud ganó Sergio Serrano. Y es que, aunque se fuera de vacío en cuanto a trofeos, el albaceteño tuvo disposición, las ganas y la verdad. Y se fue a la puerta de toriles a recibir a su primero. Tras unos interminables segundos con el toro en el albero sin que se fijase en él, fue con todo y poco estuvo de que se lo llevara por delante. Curro Díaz, en director de lidia, se tiró a quitárselo, y el toro le hizo hilo, a lo que Óscar Castellanos le cortó el toro. Faena de entrega y seriedad, para dejar una estocada y usar el golpe de verduguillo. Con el quinto, el más feote de la corrida, volvió a estar serio, y aguantó hasta lo que el castaño quiso. Serrano comenzó de rodillas la faena, dejando claro su concepto y actitud.
Tomás Campos tuvo con el tercero una faena que no llegó a calar en los tendidos por la cantidad de enganchones frente a un toro noblote que fue a menos. Con el inválido sexto, que se empeñaron en mantenerlo en el ruedo, quiso y no pudo frente a un público que estaba ya pensando en acabar con la agonía. Y, por suerte, apenas se llegaron a las dos horas de festejo frente a una tarde soleada y primaveral. La labor de Campos fue silenciada en ambos ejemplares.
La temporada de Las Ventas sigue su curso, y el próximo domingo 24 se dará una corrida de toros en desafío de ganaderías entre Saltillo y Los Maños, para los toreros Sánchez Vara, Luís Bolívar y Thomas Dufau.
FICHA TÉCNICA
Plaza de toros de Las Ventas. Corrida de toros del Domingo de Resurrección. Toros de El Montecillo.
Curro Díaz: palmas y vuelta al ruedo.
Sergio Serrano: ovación y ovación.
Tomás Campos: silencio y silencio.
Foto de portada: Alfredo Arévalo / Plaza 1

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